Tel.: (722) 232 1713 MI CUENTA

EL PENSAMIENTO Y LAS EMOCIONES COMO DETERMINANTES DE LA FELICIDAD.

By: mariana0 comments

Lic. María del Pilar Gallego Vargas.

 

Conferencia dirigida al personal del Centro de Especialidades Odontológicas del DIF.

 

Debo agradecer la oportunidad que me brindan al invitarme a esta platica con ustedes, puesto que es para mi un privilegio, compartir con ustedes las ideas de dos grandes Maestros de la Humanidad: El maestro Nicholas Roerich y el Sabio de Samos el gran Pitágoras.

 

El maestro Nicholas Roerich, iniciador de la Bandera Internacional de la Paz, gran artista, Humanista, Filósofo, escritor, Abogado, Antropólogo por afición, quien hiciera grandes aportes a la Ciencia y a la Humanidad. Podríamos tener un seminario sólo para hablar de cada una de las áreas a las que se dedicó y de sus grandes enseñanzas. Sin embargo sólo hablaremos aquí de su trabajo alrededor de la Paz.

 

En sus múltiples viajes alrededor de mundo, entre muchas otras cosas descubrió un Símbolo que tenía y tiene un gran significado para los pueblos: Tres esferas color magenta colocadas en forma de triángulo con el vértice hacia arriba, dentro de un circulo color magenta también sobre un fondo blanco. Encontró que el significado que en cada lugar le daban estaba ligado a los más altos valores de la humanidad. Por ejemplo para los Tibetanos significa: “El disolvedor de la Oscuridad”, es decir, que cuando éste símbolo aparece se hace la Luz. Para los hindús significa el Chintamani, que significa, alcanzar la felicidad eterna. Para La Religión Católica significa: Padre, Hijo y Espíritu Santo. Para la religión Budista significa: Padre, Madre e Hijo. Para los Mayas significa: Quiero, Puedo y lo hago, etc.

 

Al percatarse, el Maestro Roerich, de que se trataba de un símbolo arcano, ya que existen antecedentes que datan de más de nueve mil años de antigüedad en el planeta, y con un significado tan importante para todas las culturas y ante la inminente necesidad del Mundo entero de comprender y de vivir la Paz, fue que Nicholas Roerich decidió proponerlo ante la Liga de la Naciones, precursora de la ONU, como un símbolo Internacional de Paz, junto con el Pacto Roerich de la Paz.

 

El 15 de Abril de 1935, 22 países de América Latina aceptaron el Tratado Roerich por la Paz y el símbolo propuesto como “Bandera Internacional de la Paz.

 

El compromiso asumido consistió en que todos los países firmantes reconocerían en tiempos de Paz y de guerra que las Instituciones protegidas con el símbolo de la Paz, serían respetadas y nunca destruidas. Actualmente son más de 77 países los que han firmado el Pacto, incluyendo a los países de la anterior Liga Comunista. El Pacto propone que se proteja con ella fundamentalmente a las Instituciones Culturales, puesto que de acuerdo con el pensamiento de Roerich, la cultura tiene una importancia muy grande en la generación de la Paz. Él dijo: “Sólo en la armonía y belleza del arte y de la naturaleza es que el espíritu humano puede entender y generar la Paz dentro de sí.

 

El Maestro Nicholas Roerich, expuso que el significado del símbolo de la Paz, se puede entender en dos sentido, uno externo y es el siguiente: “Cada esfera representa una al Arte, otra a la Ciencia y la otra al Espíritu Humano, el circulo representa a la Cultura en su acepción literaria de Culto a Ur, es decir culto a la Luz. Por tanto tenemos al Arte y a la Ciencia forjando al espíritu humano dentro de la Luz del conocimiento.

 

Y el significado interno: El circulo representa al Ser Humano integrado y cada esfera: Una al Pensamiento, otra la Palabra y la otra a la acción, esto quiere decir que cuando un Ser Humano tiene coherencia entre su pensamiento, su palabra y su acción es un Ser que vive la Paz Interior. Cuando dicha coherencia se pierde, se pierde la Paz interior también. Quizás todos hemos podido sentir en nosotros mismos que las palabras de Roerich son ciertas, cuando nuestras acciones no están de acuerdo con nuestros pensamientos y con lo que hemos dicho, seguramente los demás quizás ni siquiera se den cuenta, sin embargo nosotros mismos nos sentimos muy mal.

 

Por ello las personas que deseamos incrementar la calidad de nuestra vida y evolucionar en el bien, debemos estar muy atentos a nuestros pensamientos, nuestras palabras y nuestras acciones con el fin de conservar la Paz Interior y descubrir con ello que la Felicidad tan buscada y tan anhelada reside precisamente allí, en la Paz Interior

 

Por ello he elegido para esta plática las ideas de dos grandes pensadores de la Humanidad, Roerich y Pitágoras, por que el primero nos dice cuida tus pensamientos, tus palabras y tu acción para que puedas ser un ser pacífico y feliz y el segundo nos dice como es que debemos de cuidarlos y no sólo eso sino de formarlos y educarlos.

 

Pitágoras éste gran personaje de la Grecia antigua que nación en el año de 580 antes de Cristo y que fue maestro de maestros, y que hoy día es más conocido por sus aportaciones en el campo de las matemáticas, que incluso es considerado por muchos como el Padre de las Matemáticas, pero poco conocido como Filósofo y conocedor, tanto del funcionamiento del Universo como del Ser Humano, hace aportaciones valiosísimas que pueden ser consideradas como pepitas de oro para quien escucha atentamente y toma la decisión de ponerlas en práctica en su vida.

 

Para Pitágoras como para muchos científicos de hoy día, el pensamiento, las palabras y las emociones son energía poderosísimas, que si bien no se encuentran dentro del rango de percepción de los humanos existen, es decir no por el hecho de que no las podemos ver a simple vista no quiere decir que no existan, es como la gran gama luminosa que existe y no podemos ver a simple vista, pero que existen como los rayos X a los gamma, o como esa amplia variedad de sonidos que nosotros no podemos percibir y que otras especies si los hacen. De la misma manera la energía generada por el pensamiento, de las emociones y de las palabras, existe y es determinante de nuestra vida y de nuestro entorno.

 

Cuando el Ser Humano genera un pensamiento, está generando con él una energía con una fuerza muy poderosa, que tiene como razón de ser la plasmación en el mundo material de nuestras ideas, es decir, la realización de lo que estamos pensando. Nos podríamos preguntar: ¿Por qué no todo lo que pesamos se realiza?, y la respuesta se encuentra en el desorden de nuestros pensamientos. Como desconocemos esta virtud del Pensamiento, pensamos sin tener en realidad un propósito bien definido y cuando surge un pensamiento para el Bien personal o de otros, nosotros mismos lo anulamos con otros pensamientos discordantes y de incredulidad. Por ello Pitágoras insistió en la educación trascendental, es decir, en la transmisión de enseñanzas significativas para la vida y una de ellas es justamente la educación del Pensamiento. Él decía que debíamos educar de tal manera nuestro pensamiento, para que la energía que conlleva todo pensamiento sea útil, para controlar la emisión de pensamientos negativos que nos generan mucho daño. Y una metodología, que llevada con disciplina, nos puede ayudar para reeducar nuestro pensamiento es la siguiente:

 

1° Obsérvate en tus pensamientos, descubre cuantas veces cambian al día tus pensamientos, que tipo de pensamientos estás generando, para el bien o para el mal, en cuantos de ellos crees verdaderamente. Al observarte te darás cuenta de que la mayor parte del tiempo estamos presagiando situaciones negativas. Y es importante que sepas que si tu pensamiento es consistente y repetitivo en aspectos negativos, éstos los pensamientos negativos, serán los que se plasmen en tu vida, hecho que es indeseable para ti y para todos, pero que así es. Por ello es muy importante reeducarnos en éste sentido y aprender a generar pensamientos positivos.

 

2° Proponte cada día tener por lo menos un pensamiento positivo. Pero asegúrate de que ese pensamiento sea para tu bien y para el bien de los demás, no valdría la pena, si ese pensamiento es de dolor o destrucción para ti o para cualquier otro. Y que dicho pensamiento sea repetitivo durante todo el día. Recuerda que como no tenemos costumbre ni de generar pensamientos bien definidos y positivos ni de mantenerlos en nuestra mente, lo tenemos que hacer conscientemente y ello requiere de disciplina y decisión: Lo quiero hacer.

 

3° Debe tener algún propósito. Es decir eso que estas pensando debe tener algún fin que quieras que se realice. La mente es la que establece la dirección de nuestra vida. Por tanto nuestros propósitos deben ser bien claros.

 

Debe existir una disciplina muy sistemática en éste proceso, por que en general hemos venido desperdiciando esta virtud de nuestro pensamiento por desconocerla y por lo tanto utilizando inadecuadamente nuestro pensamiento y con ello se han creado hábitos inadecuados también que debemos corregir.

 

Del mismo modo que el pensamiento genera una fuerte energía, la emoción también es generadora de energías y las producimos según los sentimientos que tenemos, es decir, si estamos felices se genera una energía positiva creadora y multiplicadora del bien, pero si estamos tristes o con miedo o con mucho coraje se genera una energía negativa que en combinación con el pensamiento negativo, se transforman en fuerzas invisibles (energías) que incrementan nuestro malestar y que más tarde que más temprano se transforman en nuestra realidad.

 

El pensamiento se entiende como el propósito y la emoción en el deseo o el querer y juntos son la fuerza de la realización. Esta enseñanza es tan importante puesto que lo sepamos o no así es como funcionan. Y por lo tanto se transforma en una herramienta muy importante para nuestra vida cuando se toma la decisión de mejorar su calidad, es decir, mejorar la calidad de nuestra vida.

 

En otras palabras, de la calidad de mi pensamiento y de la fuerza de mi emoción (o mi deseo) depende la calidad de mi vida. Por eso se dice: “Cuida tus pensamientos por que se transforman en palabras, cuida tus palabras por que se transforman en acciones, cuida tus acciones por que se transforman en hábitos, cuida tus hábitos por que se transforman en costumbres, cuida tus costumbres por que se transforman en tu destino”.

 

No estaba incluido en el título de la conferencia hablar de la fuerza de las palabras, pero valdría la pena decir algunas cosas al respecto: Pitágoras, fue conocido también como el maestro del silencio por que para él era una Ley de Oro que sus alumnos aprendieran a guardar silencio cuando no tenían nada bueno que decir. El siempre insistió en el hecho de que las palabras tienen una fuerza gigantesca de creación, pero también de destrucción según el propósito que lleven por la persona que las emite.

 

Él propone que si no se esta seguro de lo que se va a decir, o mejor aun si se esta seguro de que lo que se va a decir lleva un propósito negativo, es preferible guardar silencio. De hecho en la Universidad que él formo en la antigua Grecia, sus alumnos podían pasar años sin decir ninguna palabra, puesto que estaba prohibido hablar si no era para el bien.

 

Observa tus palabras y date cuanta de cuantas veces al día hablas enviando energía negativa y dañando a los que están a tu alrededor y a ti mismo. De cómo en la cultura de lo cotidiano hemos aprendido a criticar, a mentir, a difamar y hacer afirmaciones de hechos y circunstancias que ni siquiera conocemos. Para Pitágoras eso es un gran desperdicio de energía y además lo que es más grave de energía empleada en la destrucción de otros y finalmente de uno mismo.

 

Una vez que te has observado, proponte que de tu boca no salga ninguna palabra si no es para el bien, recuerda las palabras del Maestro, es preferible quedarse callado que enviar energía negativa.

 

Pitágoras afirma que a través de las palabras se puede conocer la mente de las personas y también el grado de evolución de su Alma, por que ellas son un reflejo fiel de nosotros mismos. Por ello es muy importante que si en realidad queremos mejorar la calidad de nuestra vida, tenemos que hacer un esfuerzo por reeducar tanto nuestro pensamiento, como nuestras emociones y nuestras palabras, casi como un hecho en consecuencia se modificaran nuestros actos y por tanto la calidad de vida y estaremos en mejores condiciones de acercarnos a la tan anhelada felicidad.

 

Es el deseo de mi corazón, dejar en ustedes esta mañana un mensaje de dos hombres sabios que se preocuparon siempre por darle elementos a todos los Seres Humanos a quienes siempre consideraron sus hermanos:

 

“Hermano se feliz, crea tu felicidad a través de tus propios pensamientos, controla tus emociones, cuida tus palabras y se consecuente en tus actos. Rodéate de la belleza que puedes encontrar en los seres humanos, en su mirada, en su sonrisa, en sus caricias, en sus palabras de amor, en la belleza que siempre encontrarán en todo aquello que es armónico como la naturaleza y el arte, y utiliza todos tus conocimientos para el bien”.

 

Se un hombre de Paz y promueve con tu ejemplo la Paz en los demás, no podemos aspirar a la Paz entre las Naciones cuando en lo individual cada uno de nosotros no hacemos el mejor de nuestros esfuerzos por vivir en Paz con nosotros mismos y con los que nos rodean.

 

 

Quiero invitarlos para que en el mes de Febrero del próximo año, fecha en la que estará con nosotros la Dra. Amelia Ruiz de Motto, principal exponente de la escuela Pitagórica hoy día, asistan a la conferencia que dictará sobre estos conceptos.

 

Muchas Gracias.

 

 

Related post

Leave A Comment